Seguridad Pública y Protección Civil
 |
|
| |
 |
|
|
Auge en Madrid de bandas
dedicadas a robar y duplicar tarjetas de crédito
En
los últimos meses, en Madrid han surgido bandas dedicadas al robo y
duplicado de tarjetas de crédito y débito. Hay más de 1.500 afectados
desde enero
Durante
los últimos meses, varias bandas dedicadas al robo y duplicado de
tarjetas de crédito acechan a los consumidores que utilizan el dinero de
plástico para efectuar sus compras y les dejan, literalmente, en números
rojos. Cuidado con estos delincuentes, asentados en Madrid, porque no
tendrán ningún escrúpulo a la hora de desplumarle.
|
 |
|
Pulse sobre la
imagen para ampliar el gráfico de los timos |
Según
datos facilitados por la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y
Seguros (ABICAE), más de 1.500 madrileños han interpuesto
reclamaciones en las oficinas de esta organización por robo o duplicado
de tarjetas de crédito y débito desde el inicio de año. Además, el
número de fraudes aumenta de manera vertiginosa cada mes.
El
skimming o clonación de tarjetas de crédito es el delito más extendido
en los últimos años. El método es tan simple como complejo, ya que
con un solo lector de bandas magnéticas, los miembros de estas redes
pueden llegar a duplicar cientos de tarjetas en un solo día. Según
las estimaciones policiales, cerca de medio centenar de madrileños
sufren en sus carnes cada mes los azotes de estos grupos organizados.
Un
lector magnético que transmite información a través de un sistema
binario puede ocultarse en cualquier sitio. Las ranuras de
identificación de tarjetas a la entrada de los cajeros automáticos
cerrados y los bolsillos de ciertos empleados infieles de cualquier
establecimiento son los lugares preferidos por los delincuentes para dar
pequeños golpes a gran escala.
En
el primero de los casos, alguno de los miembros de estas redes se
encarga de ocultar el lector de bandas magnéticas en cajeros automáticos
con gran afluencia de público. Durante todo el día, los usuarios
insertan confiados sus tarjetas de crédito en el cajero sin saber que
sus datos están siendo copiados. Por la noche, ya sólo queda recoger el
lector y volcar a un ordenador la información obtenida, con la cual se
pueden llegar a clonar decenas de tarjetas.
Si
alguno de los componentes de estas redes es también un manitas de la
electrónica, con un simple teclado falso superpuesto en el verdadero
puede obtener, además, los números secretos de las tarjetas de crédito.
Con
todos estos datos, un trozo de plástico duro y una banda magnética, los
delincuentes ya tienen vía libre para extraer de cualquier cajero
automático todo el dinero que les permitan las entidades bancarias de
sus víctimas. Importes que van desde los 100 a los 6.000 euros en un
sólo día, dependiendo del tipo de tarjeta clonada.
Si
no se dispone del teclado falso, una pequeña cámara de vídeo colocada
sobre el auténtico bastará para capturar los números secretos de las
tarjetas.
En
el caso del duplicado de bandas magnéticas en establecimientos, las
redes de delincuencia necesitan a un empleado infiel que trabaje a su
vez para ellos. Después de descubrirle los beneficios del mundo del
hampa, le ofrecen 50 euros por cada tarjeta de crédito que pasen por su
lector de bolsillo. Entonces ya sólo tienen que esperar a que un cliente
decida pagar con su tarjeta de crédito. Con un simple movimiento de
muñeca, después de cobrarles, copian la banda magnética con el lector.
Una simple operación que dura apenas dos segundos. La víctima, que ha
acudido a un establecimiento de su confianza, jamás sospechará que está
siendo víctima de un fraude.
Concluida la jornada de trabajo, el empleado infiel cambia su lector
lleno de datos por uno limpio, además de percibir, siempre en mano, el
dinero que le ofrece diariamente la banda por el copiado de tarjetas.
Durante una semana, más o menos, la víctima no se percata de que los
ladrones le están vaciando la cuenta corriente a base de compras caras
en grandes centros comerciales y extracciones en cajeros automáticos.
|
Recomendaciones a
los usuarios de tarjetas |
|
No lleve nunca el
número secreto de su tarjeta en la cartera o junto a ésta.
Memorícelo. |
Firme siempre su
tarjeta para que, en caso de robo, se pueda comprobar la
rúbrica. |
Si
detecta cualquier irregularidad en su cuenta corriente, anule
inmediatamente la tarjeta de crédito. Después, diríjase a su
banco y compruebe los últimos cargos. |
|
No comunique a nadie los cuatro dígitos de este número. |
Trate de buscar cajeros sin mecanismos exteriores de apertura de
las puertas para evitar los duplicados de bandas magnéticas. |
Denuncie la situación en cualquier comisaría de policía si ha
sido víctima de un robo y solicite al banco la devolución del
importe sustraído. |
|
Evite teclear su número secreto delante de otras personas,
sobre todo, de desconocidos. |
Desconfíe de cualquiera que se acerque al cajero automático
cuando usted esté realizando una retirada de efectivo.
|
Recuerde
que existe un código de buena conducta aprobado por el Banco de
España que establece un límite de responsabilidad de 150 euros
por parte de los bancos. |
|
No
establezca como número secreto de su tarjeta de crédito cuatro
dígitos de fácil obtención, como pueden ser su fecha de nacimiento
o varias cifras iguales. |
Por
su seguridad, evite que los empleados de los establecimientos
se lleven su tarjeta para operar con ella sin que usted vea lo
que están haciendo. |
Si
ha sido víctima de un fraude, diríjase al Defensor del Cliente, a
su banco o a
ABICAE (Teléfono: 91 540 05 13). |

Fuente: El Mundo
01.09.03
Noticias relacionadas:
*
Editorial: Nuevos Crímenes
(11.08)