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Jueves 4 de septiembre de 2003


Seguridad Pública y Protección Civil

Auge en Madrid de bandas dedicadas a robar y duplicar tarjetas de crédito

En los últimos meses, en Madrid han surgido bandas dedicadas al robo y duplicado de tarjetas de crédito y débito. Hay más de 1.500 afectados desde enero

 

Durante los últimos meses, varias bandas dedicadas al robo y duplicado de tarjetas de crédito acechan a los consumidores que utilizan el dinero de plástico para efectuar sus compras y les dejan, literalmente, en números rojos. Cuidado con estos delincuentes, asentados en Madrid, porque no tendrán ningún escrúpulo a la hora de desplumarle.

Pulse sobre la imagen para ampliar el gráfico de  los timos

Según datos facilitados por la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ABICAE), más de 1.500 madrileños han interpuesto reclamaciones en las oficinas de esta organización por robo o duplicado de tarjetas de crédito y débito desde el inicio de año. Además, el número de fraudes aumenta de manera vertiginosa cada mes.

El skimming o clonación de tarjetas de crédito es el delito más extendido en los últimos años. El método es tan simple como complejo, ya que con un solo lector de bandas magnéticas, los miembros de estas redes pueden llegar a duplicar cientos de tarjetas en un solo día. Según las estimaciones policiales, cerca de medio centenar de madrileños sufren en sus carnes cada mes los azotes de estos grupos organizados.

Un lector magnético que transmite información a través de un sistema binario puede ocultarse en cualquier sitio. Las ranuras de identificación de tarjetas a la entrada de los cajeros automáticos cerrados y los bolsillos de ciertos empleados infieles de cualquier establecimiento son los lugares preferidos por los delincuentes para dar pequeños golpes a gran escala.

En el primero de los casos, alguno de los miembros de estas redes se encarga de ocultar el lector de bandas magnéticas en cajeros automáticos con gran afluencia de público. Durante todo el día, los usuarios insertan confiados sus tarjetas de crédito en el cajero sin saber que sus datos están siendo copiados. Por la noche, ya sólo queda recoger el lector y volcar a un ordenador la información obtenida, con la cual se pueden llegar a clonar decenas de tarjetas.

Si alguno de los componentes de estas redes es también un manitas de la electrónica, con un simple teclado falso superpuesto en el verdadero puede obtener, además, los números secretos de las tarjetas de crédito.

Con todos estos datos, un trozo de plástico duro y una banda magnética, los delincuentes ya tienen vía libre para extraer de cualquier cajero automático todo el dinero que les permitan las entidades bancarias de sus víctimas. Importes que van desde los 100 a los 6.000 euros en un sólo día, dependiendo del tipo de tarjeta clonada.

Si no se dispone del teclado falso, una pequeña cámara de vídeo colocada sobre el auténtico bastará para capturar los números secretos de las tarjetas.

En el caso del duplicado de bandas magnéticas en establecimientos, las redes de delincuencia necesitan a un empleado infiel que trabaje a su vez para ellos. Después de descubrirle los beneficios del mundo del hampa, le ofrecen 50 euros por cada tarjeta de crédito que pasen por su lector de bolsillo. Entonces ya sólo tienen que esperar a que un cliente decida pagar con su tarjeta de crédito. Con un simple movimiento de muñeca, después de cobrarles, copian la banda magnética con el lector. Una simple operación que dura apenas dos segundos. La víctima, que ha acudido a un establecimiento de su confianza, jamás sospechará que está siendo víctima de un fraude.

Concluida la jornada de trabajo, el empleado infiel cambia su lector lleno de datos por uno limpio, además de percibir, siempre en mano, el dinero que le ofrece diariamente la banda por el copiado de tarjetas.

Durante una semana, más o menos, la víctima no se percata de que los ladrones le están vaciando la cuenta corriente a base de compras caras en grandes centros comerciales y extracciones en cajeros automáticos.

 

Recomendaciones a los usuarios de tarjetas

No lleve nunca el número secreto de su tarjeta en la cartera o junto a ésta. Memorícelo. Firme siempre su tarjeta para que, en caso de robo, se pueda comprobar la rúbrica.

Si detecta cualquier irregularidad en su cuenta corriente, anule inmediatamente la tarjeta de crédito. Después, diríjase a su banco y compruebe los últimos cargos.

No comunique a nadie los cuatro dígitos de este número.

Trate de buscar cajeros sin mecanismos exteriores de apertura de las puertas para evitar los duplicados de bandas magnéticas.

Denuncie la situación en cualquier comisaría de policía si ha sido víctima de un robo y solicite al banco la devolución del importe sustraído.

Evite teclear su número secreto delante de otras personas, sobre todo, de desconocidos.

Desconfíe de cualquiera que se acerque al cajero automático cuando usted esté realizando una retirada de efectivo.

Recuerde que existe un código de buena conducta aprobado por el Banco de España que establece un límite de responsabilidad de 150 euros por parte de los bancos.

No establezca como número secreto de su tarjeta de crédito cuatro dígitos de fácil obtención, como pueden ser su fecha de nacimiento o varias cifras iguales.

Por su seguridad, evite que los empleados de los establecimientos se lleven su tarjeta para operar con ella sin que usted vea lo que están haciendo.

Si ha sido víctima de un fraude, diríjase al Defensor del Cliente, a su banco o a ABICAE (Teléfono: 91 540 05 13).

Fuente: El Mundo
01.09.03

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