Seguridad
Corporativa y Protección del
Patrimonio
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Recompensa de 50.000
euros por identificar a los ladrones
Rivas. Se busca a
los autores del robo de más de 11.000 teléfonos móviles. La compañía
afectada premiará a quien dé pistas fiables
Literalmente nos han
peinado», decía un portavoz de la empresa LG Electronics, dedicada a la
fabricación de productos digitales y electrónicos. «Estamos muy
frustrados». No es para menos: el pasado fin de semana les robaron
más de 11.000 teléfonos móviles de alta gama, valorados en el mercado en
3,6 millones de euros (casi 600 millones de pesetas), que estaban
almacenados en sus oficinas centrales de Rivas-Vaciamadrid.
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G7100,
terminal de última generación
del que mayor número sustrajeron |
El volumen de unidades
perdidas ha obligado a los responsables de la empresa a emprender
acciones de urgencia para con sus compromisos comerciales, además de una
medida extraordinaria: ofrecen una recompensa de 50.000 euros a quien
aporte datos «veraces y determinantes» que permitan la
recuperación de los terminales que les fueron sustraídos.
Según las primeras investigaciones, de las que se encargan agentes de
la Guardia Civil, el suceso se produjo en la madrugada del pasado sábado
28 de febrero, en el centro logístico que la compañía tiene en la
carretera de Valencia (A-3), aproximadamente en el kilómetro 11, dentro
del término de Rivas-Vaciamadrid.
Los ladrones -se desconoce el número exacto de personas implicadas-
debieron de vigilar intensamente su objetivo antes de dar el golpe.
Actuaron fuera del horario operativo de la nave y aprovecharon la
ausencia de personal para acceder por la puerta principal tras
neutralizar las alarmas. A continuación, perpetraron un butrón (agujero
en la pared) a través del cual robaron un total de 11.126 teléfonos
móviles, casi todos ellos terminales de última generación con cámara
integrada modelo G7100. Luego, huyeron con la mercancía.
Limpio y rápido. Cuando el director del centro logístico acudió
al lugar ya no pudo más que dar aviso del golpe a la Guardia Civil,
aunque la denuncia no se interpuso hasta tres días después, una vez
revisado todo el inventario. «Sabían por dónde pisaban, seguro»,
señalan los responsables de LG Electronics España.¿Alguien de dentro
ayudó a los ladrones? Nadie se atreve a aventurar públicamente tal
hipótesis todavía.
La empresa tenía previsto sacar al mercado estos teléfonos en los
próximos meses como artículos de «muy alto nivel». Los terminales
habían llegado recientemente de la fábrica y estaban listos para sus
distribución, tanto para su comercialización en el mercado libre, como
para su entrega a los operadores con los que la compañía tiene acuerdos
de colaboración.
Según un portavoz de LG, los aparatos más valorados de los sustraídos
son los terminales con la referencia G7100 y G7070. Un 90 por ciento de
los teléfonos robados eran, de hecho, G7100, móviles con doble pantalla
en color (una de ellas giratoria para facilitar la captura de imágenes)
que integra cámara digital, cuyo precio sería de unos 449 euros ya
liberado. «Es el producto estrella de la compañía y su fabricación y
todo lo demás que conlleva ha supuesto mucha inversión». El otro
terminal es de una gama inferior, pero con similares características y
precio.
«Este robo, el primero de esta magnitud que sufrimos, nos ha obligado
a diseñar un plan de contingencia de cara a los compromisos urgentes que
teníamos con clientes, distribuidores y colaboradores», explicaba
ayer a M2 un representante de la compañía.
«Hemos contactado con la fábrica, que está en Corea, hemos informado
a todos nuestros compromisos que las unidades perdidas se reemplazarán
con la máxima celeridad posible y hemos solicitado a los mayoristas que
no atiendan ofertas que no procedan directamente de la propia estructura
comercial de LG hasta que se solvente la situación».
El principal problema, según puntualizaba este responsable, es que si
bien LG tiene otro centro logístico en España, concretamente en
Valencia, era el de Rivas-Vaciamadrid el que albergaba la división de
móviles.
Desde la empresa afirman que se mantiene una colaboración activa con la
Guardia Civil en lo que a la investigación del robo se refiere. Pero,
paralelamente, han decidido emprender la acción extraordinaria de
ofrecer una recompensa de 50.000 euros «a aquella persona que aporte
los datos necesarios que conduzcan directamente a la localización de los
móviles sustraídos». Para ello, LG Electronics ha habilitado un
número de teléfono, el 902-99-89-89, en el que atenderán y filtrarán las
llamadas de quien disponga de información «determinante».
Fuente: El Mundo
06/03/2004
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