Cinco cámaras en total que grababan a toda aquella que entraba en el lavabo a hacer sus necesidades, indicaron fuentes de la investigación. Así es como se «distraía» el presunto autor de un delito continuado contra la intimidad, detenido por la Guardia Civil tras comprobar el tinglado que tenía montado para captar a clientas semidesnudas sin que éstas lo supieran.
Hasta que una se enteró, claro. Ocurrió el pasado 20 de junio. Una mujer de mediana edad se percató de que había un teléfono móvil que la estaba grabando escondido entre el papel higiénico mientras hacía sus necesidades. Horrorizada, no dudó un momento en presentarse en el puesto de la Guardia Civil. Y llevó consigo el teléfono móvil. Así comenzó la investigación, ante las sospechas que, según los datos que después se recabaron, parecían más que fundadas.
Con antecedentes policiales
Los agentes de Villanueva de la Cañada comprobaron que en la galería de imágenes del aparato había varias mujeres grabadas en situaciones similares. El sospechoso, español de 32 años que responde a las iniciales A. S. A., fue detenido el lunes por la tarde en la misma puerta de su bar. Tiene antecedentes por robo con fuerza. En ese momento, portaba nada menos que tres teléfonos móviles, una microcámara y unos prismáticos. Con éstos últimos no se descarta que tuviera también la costumbre de divisar el «paisanaje» femenino desde algún punto del pueblo.
En el registro posterior al local, se descubrieron otro teléfono móvil, una cinta de vídeo y una tarrina de CD, apilada con otros de música. Cuando se le interpeló sobre el asunto, se limitó a decir: «Yo de esto no sé nada».
La mayoría de las grabaciones están realizadas con los móviles, que colocaba en la pared con esparadrapo para luego cubrirlos con un difusor de ambientador.
La Guardia Civil continúa aún con la investigación, pues está a la espera del permiso judicial para visionar las imágenes. Tampoco se sabe si han sido colgadas en internet o eran para su propio consumo. A. S. A. está en libertad con cargos.