lunes, 8 junio 2026

[pvcp_website_count]

El portal de los profesionales de seguridad y emergencias

Nº 1 del mundo en español en seguridad global

Soluciones de seguridad global

Emergencias en España, un año después: la respuesta ya no es una hipótesis

José Luis Gómez Calvo. Analista de riegos. Experto en seguridad.

Resumen

Doce meses después de plantear la pregunta sobre si estábamos preparados para afrontar las nuevas emergencias del siglo XXI, en otro artículo mío publicado por Belt.es (https://belt.es/emergencias-hoy-incendios-inundaciones-apagones-silencio-digital-nubes-toxicas-estamos-preparados-para-lo-que-viene/), los hechos ocurridos en España permiten ofrecer una respuesta basada en evidencias.

Inundaciones cada vez más intensas, accidentes ferroviarios con víctimas mortales y elevado número de heridos, e incendios forestales de gran magnitud y en esto días una amenaza de contagio por Hantavirus, configuran un escenario en el que la frecuencia y la complejidad del riesgo han aumentado. Este artículo analiza estos acontecimientos recientes y reflexiona sobre el grado real de preparación de la sociedad, las infraestructuras y los sistemas de respuesta, señalando las carencias estructurales y la necesidad de consolidar una cultura de anticipación.

Palabras clave: emergencias, inundaciones, incendios forestales, accidentes ferroviarios, riesgo, autoprotección, resiliencia, planificación, Hantavirus.

Inundaciones en Jerez de la Frontera (Cádiz) año 2026

Introducción

Hace un año la pregunta quedaba abierta, apoyada en indicios que ya apuntaban a un cambio de escenario. Hoy la respuesta no necesita hipótesis ni proyecciones, porque los hechos han ocupado ese espacio con una contundencia difícil de ignorar.

Las inundaciones registradas en distintos puntos de España durante 2025, con especial incidencia en el arco mediterráneo y episodios relevantes también en el interior peninsular, han vuelto a mostrar imágenes que se repiten con una regularidad que ya no puede calificarse de excepcional. Municipios anegados, infraestructuras colapsadas, cortes prolongados de carreteras y servicios esenciales interrumpidos durante horas o días.

A estos episodios se han sumado accidentes ferroviarios que han elevado el nivel de gravedad del análisis. El accidente de Adamuz, en Córdoba, en enero de 2026, con 46 fallecidos y más de 150 heridos, ha sido el más grave en España en más de una década. Apenas unos días después, en Cataluña, un tren de Rodalies en Gelida colisionaba tras el desprendimiento de un muro provocado por las lluvias, dejando un fallecido y 37 heridos. No son episodios aislados, son manifestaciones de vulnerabilidad en sistemas que se perciben como altamente seguros.

Y, de forma paralela, los incendios forestales han vuelto a ocupar titulares durante los meses de verano, con miles de hectáreas arrasadas en comunidades como Canarias, Castilla y León o Cataluña. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, España superó en 2025 las 70.000 hectáreas quemadas, una cifra que, sin ser la más alta de la serie histórica, confirma la tendencia de grandes incendios cada vez más difíciles de controlar.

En estos días, la aparición de una amenaza por hantavirus detectado en el crucero MV Hondius de nacionalidad neerlandesa, ha creado una preocupación a nivel mundial, y particularmente en las islas Canarias, por la llegada a Tenerife del citado barco para el desembarque del pasaje, y desde esa isla, el envío a sus países de origen con fin de atender en cada uno de ellos a los sintomáticos, y mantener en cuarentena preventiva al resto de viajeros, teniendo en cuenta que según los expertos, el periodo de incubación del virus, puede llegar a ser de seis semanas hasta que se manifiesten los síntomas de la infección.

El traslado desde el crucero a tierra, y posteriormente al aeropuerto para volar a sus respectivos destinos, supone una importante logística de evacuación en situación de emergencia, por riesgo de contagio de virus, así como el aislamiento del barco, no solo para la evacuación de pasajeros, sino también por desinfección de la nave, y evitación de posibles vectores de contagio, como podrían ser roedores infectados que pudieran saltar a tierra. Todo lo cual ha creado inquietud, teniendo en cuenta las próximas concentraciones multitudinarias de fieles, que se producirán los días 11 y 12 de junio por la visita del Papa León XIV a Gran Canaria y Tenerife, dentro de su estancia en España a partir del día 6 del mismo mes.

Visita del Papa León XIV

El dispositivo de emergencia, en este caso, por riesgo de infección por virus, es un reto importante. Primero por su incidencia en la salud de la población, y segundo por la alarma social que genera tras la experiencia de la pandemia debida al COVID-19. Todo lo cual requiere eficacia y eficiencia en el dispositivo sanitario, y generar la necesaria confianza y credibilidad hacia el mismo y hacia sus responsables.

La pregunta inicial ha cambiado de naturaleza. Ya no se trata de prever lo que puede ocurrir, sino de interpretar lo que ya está ocurriendo.

Contenido

Las inundaciones han dejado de ser un fenómeno puntual para convertirse en una manifestación recurrente de vulnerabilidad estructural. Las DANAs siguen existiendo, como siempre han existido, pero la intensidad de las precipitaciones y la velocidad con la que se concentran en cortos periodos de tiempo superan con frecuencia la capacidad de absorción de las infraestructuras urbanas. No se trata únicamente de la cantidad de agua, sino del tiempo en el que cae y del lugar en el que impacta.

Las redes de drenaje diseñadas hace décadas no responden a estos nuevos patrones, y la ocupación progresiva de zonas inundables añade un factor de exposición que multiplica los daños. Garajes convertidos en trampas, instalaciones deportivas inutilizadas en cuestión de minutos, centros escolares evacuados de forma improvisada. El problema no es solo meteorológico, es también territorial y de planificación.

En este contexto, la población sigue mostrando dudas básicas sobre cómo actuar. La decisión entre evacuar o permanecer en un lugar seguro no siempre está clara, y esa incertidumbre se traduce en respuestas tardías o inadecuadas. La formación en autoprotección sigue siendo una asignatura pendiente, y no por falta de información, sino por falta de integración real en la vida cotidiana.

Los accidentes ferroviarios han introducido en este último año un elemento de gravedad que no puede relativizarse. El siniestro de Adamuz, con 46 fallecidos y más de 150 heridos, no solo ha sido el más grave en España en más de una década, sino que ha puesto en evidencia que incluso los sistemas considerados más seguros no están exentos de fallos críticos cuando confluyen factores técnicos, de mantenimiento o de control. Apenas unos días después, en Cataluña, el accidente de un tren de Rodalies en Gelida, con un fallecido y 37 heridos tras el desprendimiento de un muro sobre la vía por las lluvias, confirmó que el riesgo no siempre procede del sistema ferroviario en sí, sino también de su entorno. Dos escenarios distintos, una misma conclusión: la emergencia ya no es solo el evento, es también la fragilidad del sistema cuando se ve sometido a condiciones que superan lo previsto.

Accidente de Rodalies entre Gélida y Sant Sadurni (Barcelona) año 2026

No se trata de cuestionar la seguridad del sistema ferroviario, que sigue siendo elevada en términos comparativos, sino de entender que el riesgo cero no existe y que la gestión del incidente es tan importante como su prevención. La evacuación de pasajeros en entornos no preparados, la gestión de la información en tiempo real y la coordinación de los servicios de emergencia son factores que adquieren una relevancia decisiva en estos escenarios.

Los incendios forestales representan, probablemente, el ejemplo más claro de cómo la combinación de factores naturales y humanos genera escenarios cada vez más difíciles de controlar. El aumento de las temperaturas, la acumulación de masa forestal sin gestionar y el abandono de zonas rurales crean un entorno propicio para incendios de gran intensidad.

En 2023, el incendio de Tenerife afectó a más de 14.000 hectáreas y obligó a evacuar a más de 12.000 personas. En 2025, nuevos episodios han vuelto a poner a prueba los sistemas de extinción y la capacidad de respuesta de las comunidades autónomas. La velocidad de propagación, favorecida por condiciones meteorológicas extremas, reduce los tiempos de reacción y convierte la evacuación en una operación crítica.

Incendio forestal en Tenerife, año 2023

El riesgo de nuevas pandemias por virus parece latente, y una muestra de ello es el caso del hantavirus que actualmente es objeto de preocupación.

En todo lo expuesto aparece un elemento común en las emergencias analizadas: la necesidad de anticipación. Los planes existen, los medios también, pero la eficacia depende de la rapidez con la que se activan y de la preparación previa de la población.

La repetición de estos escenarios permite identificar un patrón que no puede ignorarse. Las emergencias no solo son más frecuentes, también son más complejas. Afectan a más personas, en más lugares y con efectos que se prolongan en el tiempo. Y, sin embargo, la adaptación de los sistemas de planificación y respuesta avanza a un ritmo más lento del que exigen los acontecimientos.

Conclusiones

La respuesta a la pregunta planteada hace un año no admite ambigüedad. No siempre estamos plenamente preparados para lo que viene, y algunos de los hechos recientes lo han demostrado sin necesidad de interpretaciones.

Esto no significa que no existan avances ni capacidades de respuesta, que las hay y son relevantes. Significa que la preparación no está alineada con la evolución del riesgo. Las emergencias han cambiado y la forma de afrontarlas no lo ha hecho con la misma intensidad.

La mejora no pasa únicamente por incrementar recursos, sino por redefinir el enfoque. Integrar la autoprotección en la educación básica, actualizar los planes de emergencia con escenarios múltiples, revisar la planificación territorial y reforzar la cultura de prevención son pasos necesarios que no pueden aplazarse.

Las emergencias ya no son episodios aislados. Forman parte de un contexto en el que la incertidumbre es constante y en el que la diferencia entre control y colapso depende, en gran medida, de lo que se haya hecho antes de que ocurra el evento.

La pregunta, por tanto, ya no es si estamos preparados. La pregunta es cuánto tiempo vamos a tardar en estarlo.

Fecha de publicaciónmayo 11, 2026

BELT.ES no se hace responsable de las opiniones de los artículos reproducidos en nuestra Revista de Prensa, ni hace necesariamente suyas las opiniones y criterios expresados. La difusión de la información reproducida se realiza sin fines comerciales. 

Listado de Expertos

Recomendado

Profesión militar: Obediencia debida frente a la obligación de disentir

Con ocasión de la realización de estudios en el Instituto Universitario Gutiérrez Mellado tuve la ocasión de leer y analizar una serie de documentos de opinión que trataban en profundidad las diferentes facetas presentes en el campo de las relaciones cívico-militares; temas que , habitualmente, no han estado presentes en los diferentes cursos y actividades formativas en la enseñanza militar, ni, por supuesto, en la civil.

El amor de Macarena Olona por la Guardia Civil empieza por su pareja, un joven oficial condecorado

El padre de su hijo llegó a la Benemérita como militar de carrera y, los que le...

Responsable Servicio de Prevención Propio

Fundación SUMMA HUMANITATE Madrid (España)

Últimas noticias

Emergencias en España, un año después: la respuesta ya no es una hipótesis

ResumenDoce meses después de plantear la pregunta sobre si estábamos preparados para afrontar las nuevas emergencias del...

Puesta en valor de los simulacros de evacuación en los edificios. (La Lección del incendio del Hospital Santa Lucía de Cartagena-Murcia)

El incendio ocurrido el pasado 26 de noviembre de 2025 en el Hospital Santa Lucía de Cartagena constituye un caso real que evidencia el papel decisivo de los simulacros de evacuación en la gestión eficaz de emergencias.

Emergencias hoy: incendios, inundaciones, apagones, “silencio digital”, nubes tóxicas… ¿estamos preparados para lo que viene?

Resumen En este artículo exponemos las causas y situaciones de emergencias, que pueden ser calificadas como catastróficas por su...

“El quien es quién en la tragedia de la Comunidad Valenciana”

Caos y destrucción Lo que ha ocurrido desde el pasado martes 29 de octubre de 2024, en la...

SEGURIDAD DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS “PARÍS 2024” (V)

Los JJ.OO. de “París 2024”, una vez ya clausurados, aunque cuando se escribe este artículo aún están celebrando los Juegos Paralímpicos, permiten una primera valoración, de lo que se puede calificar como un éxito deportivo, organizativo y de seguridad, aunque profundizando en la celebración, podamos encontrar cuestiones mejorables.